miércoles, 18 de junio de 2008

Las palabras

A mí que tanto me gustan las palabras..., a pesar de lo mucho que las desconozco y las busco... nunca encuentro la apropiada.


Hoy, no sé, me gustaría tener como un caparazón, ese que nunca he sabido construirme, el que me he negado a mí misma tantas veces por principios; y meterme dentro de él y vivir ajena a las palabras, a las que yo pronuncio, a las que me dicen los demás, a las que no me dicen, a las que no comprendo, a las que tanto necesito y no salen de ninguna boca...


No tengo rápidos reflejos y menos para hablar, sobre todo después de perder tanta práctica, necesito pensar lo que hablo y para quien lo hago, entiendo el diálogo y la conversación como una acto de comunicación entre al menos dos y como tal busco algo más que parlotear, que decir lo primero que se me viene a la cabeza sin tener en cuenta quien está en el otro lado.


Ya no hablo tanto, me cansa, ¿será por mi complejo de monologista? quien sabe..., ¿será porque tengo el oído cansado de tantas tonterías, groserías, improperios, "chinchorreos"?


¿será por eso que no me sale escribir nada?, que no me apetecen las ideas que se me ocurren.
Las apunto, sí, por si en otro momento toca otro talante distinto y se enciende la bombilla.


Me molesta la pobreza de nuestro lenguaje que pronto, se reducirá a esas letras sueltas en las que consisten los mensajes de texto de los móviles, que dicho sea de paso, no comprendo casi nunca.


me fastidian mis propias meteduras de pata y mi propia pobreza....

Ya no sé que pensar, o sí: mejor calladita, " en boca cerrada no entran moscas",


¿Qué tendrá eso de la conversación que pico como los insectos que se estampan contra la luz que se les cruza en el camino?


¿para que tanto metro medidor de palabras? ¿por qué darle la vuelta a los actos y a las palabras? al final cada uno entiende lo que quiere escuchar, o ver lo que necesita para... ¿olvidar?


"No hay palabra mal dicha sino mal interpretada."


Es tan cansado .


Todo esto es tan cansado. ¿tan lejana estoy? ¿tan lejos me fui? la distancia también la miden las palabras: algunas acercan a pesar de la lejanía y otras nos separan miles de kilómetros aún estando a un palmo de rozarnos.


A falta de pan ó de palabras, bebo de fuentes desconocidas que resultan balsámicas para tantas cosas... A otras más conocidas me lanzo como a la piscina: buceando entre libros.

Mandaba estas entradas a los correos electrónicos, pero he pensado que ya no lo haré. Sigo aquí.


"A ver si vuelve a tomar vuelo ese avión de papel que me alza por encima de la realidad y me deja contemplarla mejor."


Nubosidad Variable. Martín Gaite.


"Me salían aforismos y poemas dedicados a mí misma. Con tinta roja los de las horas de cierta euforia. Con tinta negra aquellos en que gritaba mi impotencia para expresar lo que me oprimía. A los de tinta roja volvía en mis horas bajas y me servían de cierto consuelo. Aprendí a irme abriendo camino a tientas, a esperar sin esperanza, a no exigir de nadie una respuesta, a alimentarme únicamente de mi hambre de vivir, aunque la sintiera aletargada."


Nubosidad Variable. Carmiña.






¡Cuanto echo de menos tus libros, tus boinas, nuestras brevísimas conversaciones en la feria del libro en Madrid... tu voz y tu compañía. TUS PALABRAS.

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